La teoría de inteligencias múltiples marcó un hito en el estudio de la inteligencia

La teoría de inteligencias múltiples marcó un hito en el estudio de la inteligencia
El profesor Gardner desarrolló la teoría de las inteligencias múltiples junto a su equipo de colaboradores en 1983, en contraposición al paradigma anterior

A lo largo de la historia han existido diferentes teorías sobre la inteligencia, pero en el año 1983 el profesor Howard Gardner, psicólogo estadounidense, ideó la teoría de las inteligencias múltiples como oposición al paradigma de una única inteligencia.

Así, el profesor propuso que para que el ser humano pueda desarrollarse necesita varios tipos de inteligencia. No rebate ni contradice su definición clásica, que dice que es la capacidad para elaborar bienes valiosos o solucionar problemas, sino que habla de un conjunto de habilidades específicas por una red de conjuntos autónomos que están relacionados entre sí.

Inteligencias múltiples: ocho tipos de inteligencia

El profesor Gardner, junto a sus colaboradores, se percató de que lo conocido como inteligencia académica, es decir, la facultad para obtener méritos y titulaciones educativas, no es un factor decisivo para conocer cuál es la inteligencia de una persona. Esto se puede apreciar en cómo, a pesar de las excelentes calificaciones académicas, algunas personas no se relacionan con facilidad con otras y tienen problemas para manejar algunas facetas en su día a día.

Por ejemplo, Leo Messi no tiene una menor inteligencia que el profesor Stephen Hawking, sino que cada uno de ellos ha desarrollado una inteligencia diferente. Por otro lado, Gardner señala que existen claros casos en los que las personas desarrollan algunas habilidades cognitivas, como las personas que tienen el síndrome de Savant. Un claro ejemplo de ello fue Kim Peek, quien, sin habilidad para razonar, tenía la capacidad para memorizar libros o mapas enteros con todo detalle.

En su investigación, el profesor ha definido e identificado ocho inteligencias diferentes.

  1. Inteligencia lógico-matemática: Durante mucho tiempo se la consideró como la auténtica inteligencia. Suponía la columna vertebral de este concepto y con ella se establecía el baremo para detectar lo inteligente que era una persona. Está vinculada al razonamiento lógico y a la resolución de problemas matemáticos. La rapidez con que se solucionan esos problemas es el indicador de la inteligencia. Los test IQ, de cociente intelectual, están basados en ella y, en menor medida, en la inteligencia lingüística. Ingenieros, científicos, matemáticos, académicos y economistas destacan en este tipo de inteligencia, que se puede entrenar y mejorar. Los ajedrecistas, por ejemplo, también la necesitan para vencer a sus oponentes.
  2. Inteligencia musical: En todas las culturas existe la música, por tanto, se puede decir que es un arte universal. Esto puede derivar en la conclusión del profesor y de sus colaboradores que afirman que todas las personas tienen una inteligencia musical latente. Hay zonas del cerebro destinadas a funciones que se vinculan con la interpretación y composición musical. Esta inteligencia también es susceptible de entrenamiento y perfección.
  3. Inteligencia intrapersonal: Esta inteligencia es la que faculta a una persona para controlar y comprender tanto sus propias emociones como su foco de atención. Es decir, todo lo que hace referencia al ámbito interno y personal de una persona. Las personas que destacan en este ámbito tienen la capacidad de acceder a sus emociones y sentimientos, por lo que pueden reflexionar acerca de ellos. El profesor Gardner afirma que gracias a esta inteligencia se puede ahondar en la introspección y permite entender las razones por las que uno es de la forma que es. Por otra parte, saber identificar los sesgos propios de un pensamiento y conseguir desdramatizar una situación con un gran impacto emocional negativo permite mantener un buen nivel de bienestar que facilita rendir mejor en aspectos diferentes de la vida.
  4. Inteligencia lingüística: En esta ocasión se trata de dominar tanto el poder de comunicación como el lenguaje. Desde que se nace se aprende un idioma, que es con el que se optimiza una forma de comunicación eficaz para el entorno habitual. Pero este tipo de inteligencia no solo hace referencia a la habilidad para comunicarse, sino que también afecta a la gestualidad o la escritura, entre otras habilidades. Dominar la habilidad de comunicarse quiere decir que esa persona tiene una inteligencia lingüística superior. Suele ser común en poetas, actores, políticos, periodistas o escritores.
  5. Inteligencia interpersonal: Este tipo de inteligencia habilita para poder prestar atención un poco más lejos de lo que los sentidos suelen captar. Permite interpretar gestos, palabras, metas y objetivos de cada discurso, y evalúa la capacidad para empatizar con otras personas. Esta inteligencia es necesaria cuando se trabaja en grupo y permite entender y detectar las circunstancias de las personas de alrededor. Los individuos que más utilizan y necesitan esta inteligencia son abogados, psicólogos, pedagogos y terapeutas.
  6. Inteligencia espacial: Es la habilidad con la que se puede observar tanto el mundo como los objetos con diferentes perspectivas. Es una inteligencia necesaria en pintores, ajedrecistas, escultores o diseñadores. Las personas con esta capacidad crean imágenes mentales, pueden detectar y dibujar detalles y tienen un sentido individual acerca de la estética. También los fotógrafos, creativos, publicistas o arquitectos tienen este tipo de inteligencia.
  7. Inteligencia naturalista: Con esta inteligencia, según Gardner y sus colaboradores, se detectan, diferencian y categorizan aspectos del entorno. Por ejemplo, el clima, las especies vegetales o animales, la geografía y los fenómenos de la naturaleza. Esta categoría se añadió en 1995 por ser esencial para la supervivencia. Pero su uso no solo se limita a los entornos con construcciones humanas, sino a los que también pueden ser explorados de la misma forma.
  8. Inteligencia corporal y cinestésica: Manejar herramientas y expresar algunas emociones es fundamental en el desarrollo de todas las culturas. En este grupo resaltan desde los actores y bailarines hasta los creadores plásticos, deportistas y cirujanos. La habilidad para utilizar herramientas hace referencia a la inteligencia corporal cinestésica y la capacidad intuitiva de expresar sentimientos hace referencia a la inteligencia corporal.

Inteligencia emocional e inteligencia social

El psicólogo Daniel Goleman afirma que la inteligencia emocional y la inteligencia social son las capacidades que una persona tiene para modificar, controlar, entender y sentir el estado de ánimo propio y ajeno.

Se basa en la teoría sobre la inteligencia de Gardner y dice que su inteligencia emocional se compone de la inteligencia interpersonal y la intrapersonal. La segunda es la capacidad de comprenderse a uno mismo con cada una de las motivaciones y sentimientos, y la primera, la capacidad para comprender los deseos y motivaciones de los demás.

El profesor Goleman dice que la medición tradicional del IQ falla en la capacidad total de las personas, ya que no es solo eso lo que define su verdadero éxito. El éxito lo define el resto de las inteligencias desarrolladas anteriormente.

Inteligencia ejecutiva

Tras reconocer la importancia de la inteligencia emocional, el pedagogo José Antonio Marina da un paso más y propone la necesidad de integrar todas las ideas dispersas en un modelo cuyo objetivo es dirigir el comportamiento utilizando la gestión de los sentimientos y toda la información necesaria. Es decir, no se vive para pensar, sino que se piensa para vivir.

Con este novedoso modelo de inteligencia se revolucionan los centros docentes, ya que la neurociencia indica que el cerebro se organiza en dos niveles: el básico, donde se capta información, se elabora y se producen recuerdos, ideas, deseos o sentimientos y el que se encuentra sobre él, donde se desarrollan funciones ejecutivas para dirigir, proyectar, bloquear, controlar o animar esas actividades.

A cualquier persona le gustaría ser más optimista, tenaz, alegre, libre o ingeniosa, y todas estas cualidades hacen referencia a los hábitos de la inteligencia ejecutiva, la cual se propone como un proyecto y se consigue con entrenamiento.

Gracias a Marina y a su novedosa idea acerca de la inteligencia, es posible una nueva pedagogía porque se puede educar a la máquina que genera las ideas para que sea brillante y eficaz. Se pueden educar las funciones ejecutivas para ponerlas en práctica. Todo esto facilita la educación del talento.

Si no se educa adecuadamente este tipo de inteligencia pueden favorecerse situaciones como la hiperactividad, el déficit de atención o la impulsividad excesiva. Todo ello dificulta mantener un esfuerzo y, por tanto, se aplaza la obtención de una recompensa.

Las funciones principales de esta inteligencia ejecutiva son:

  • Dirigir la atención, es decir, poder concentrarse en una tarea y dirigirla a un objeto que puede ser interior o exterior. Permite evitar las distracciones.
  • Planificación y organización de los objetivos.
  • Flexibilidad, es decir, la capacidad para cambiar la estrategia si fuera necesario. Capacidad para aprender de los errores y también cosas nuevas.
  • Inhibe la respuesta, es decir, evita que una persona sea impulsiva.
  • Control emocional, es la capacidad para resistir a cualquier movimiento emocional que pueda interferir en una acción.
  • Metacognición o la capacidad de reflexionar sobre la manera de pensar con la finalidad de mejorarla, teniendo en cuenta una supervisión sobre uno mismo acerca del sentimiento y de la conducta.
  • Capacidad para aprovechar los conocimientos que se tienen sobre un trabajo.

En definitiva y según todo lo expuesto, Gardner concluyó que no es que la inteligencia no exista, sino que hay una gran cantidad de inteligencias independientes o inteligencias múltiples a las que se debe prestar atención.

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Comentarios (1)

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ALICIA Blanca Gomez MUÑOZ

Enviado el

Gracias por compartir ésta información tan interesante. La inteligencia, o inteligencias, es un tema que se debate a menudo en reuniones (familiares, amigos, colegas etc).
-Teoría de las inteligencias múltiples (8)
-Inteligencia emocional e inteligencia social
-Inteligencia ejecutiva
Me quedan claras las diferencias entre ellas. Todas las personas tenemos algunas habilidades cognitivas más desarrolladas que otras. En mi opinión para tener éxito además es fundamental conocer nuestras emociones y las de los demás para relacionarnos mejor en sociedad. Y la inteligencia ejecutiva, desconocía éste término, nos impulsa para mejorar éstas capacidades con entrenamiento y llegar a alcanzar los objetivos hacia los que estamos enfocados.

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